La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha planteado como un reto para el 2020 bajar hasta en un 50% las cifras de accidentes y para el año 2030 quieren reducirlo al 80%. Pero lo preocupante es que las cifras en vez de bajar suben (OMS, 2015). En Nicaragua, los accidentes de tránsito representan la principal causa de muerte violenta en el país con 12.42[1] muertes por accidentes por cada 100,000 habitantes, pues superan la tasa de homicidios, de 7.7 por cada 100,000 habitantes en el 2016.

Entre 1998 a 2004, los accidentes experimentaron una reducción significativa en comparación con los homicidios, durante el mismo periodo. A partir de 2005, la muerte por accidentes de tránsito ha tenido un incremento sostenido en el tiempo.

El exjefe policial y experto en temas de seguridad Francisco Bautista Lara consideró que los accidentes de tránsito han aumentado por cinco factores principales relacionados. “Estos factores son el incremento de la población, lo que significa más conductores y peatones; el aumento del parque automotor, más vehículos y motos; el crecimiento desordenado o insuficiente de ciudades, carreteras y vías; un frágil control, regulación y mecanismos de prevención y sanción institucional; y poca educación cívica y vial” (El Nuevo Diario, 2017).

En el 2015, la importación de autos nuevos creció 25 por ciento en 2015, impulsada por el aumento en el poder de compra y un mayor acceso al crédito de los nicaragüenses. En Nicaragua circulan unos 750 mil vehículos, 150 mil más que en 2014, cuando estadísticas de la Dirección de Seguridad de Tránsito (DSTN) de la Policía Nacional registraban 600 mil, para un crecimiento del 25 por ciento. En cuanto a las motocicletas, el Comisionado Edgar Sánchez, segundo jefe de la DSTN, indicó que es uno de los segmentos que más crecimiento ha registrado, de las que “hay actualmente 330 mil registradas y este año podremos llegar a las 400 mil, por ser un medio accesible al bolsillo del nicaragüense” (La Voz del Sandinismo, 2016).

Aunque no existen estudios que correlacionen el parque automotor con la accidentalidad en el país, de acuerdo a las estadísticas policiales 1998-2016 se observó en Nicaragua hubo un aumento significativo del número de muertes en accidentes de tránsito. Además llama la atención que “en 2005 se registraron 280 colisiones por cada 100,000 habitantes y diez años después, en 2015, con el parque automotor duplicado, se produjeron 507 accidentes por 100,000 habitantes” (Bautista, 2017).

Caracterización de los accidentes de tránsito en Nicaragua

De acuerdo con la Dirección Nacional de Tránsito de la Policía Nacional, en el año 2016, ocurrieron 400,000 accidentes de tránsito, los cuales 776 personas fallecieron por accidentes de tránsito y 4,560 personas resultaron heridas. Mientras que en el 2015, ocurrieron 33,673 accidentes, las cuales hubo 675 personas fallecidas y 4,115 lesionadas. Managua concentra el 27.1% de muertes a nivel nacional, seguido por Chinandega con 7.7%, Matagalpa con 9.1%, Chontales con 5.9% y Rivas con 5.7%.

A finales de enero de 2017, el Jefe de Transito Nacional, Roberto González Kraudy, informó que en lo que va de este año se tienen registradas 63 personas muertas en accidentes de tránsito. Es decir murieron en promedio dos personas al día a causa de la accidentalidad vial.

Los accidentes ocurren principalmente los lunes y fines de semana, siendo viernes y sábado los días con mayores incidencia. Las estadísticas muestran que éstos suceden entre las 9 am hasta las 8 pm, pero a partir de la 1 pm, es el horario que en el que se registra más lesionados y muertos.

Para el año 2015, la principal causa de accidentes viales con resultado de muerte corresponde a la invasión de carril, realizar giros indebidos, imprudencia peatonal, exceso de velocidad y no guardar la distancia. Algo que llama la atención es que entre las causas que la Policía Nacional registra en su anuario estadístico, no aparece reflejada la cantidad de accidentes ocurridos bajo la influencia del alcohol y en estado de ebriedad. Sin embargo en diciembre de 2016 el comisionado mayor Roberto González Kraudy, el entonces jefe de la Dirección de Seguridad de Tránsito Nacional (DSNT), señaló que al 18 de diciembre de ese año, se habían suspendido la licencia a 9,302 conductores por manejar en estado de embriaguez.

 

Pero en el 2016 el consumo de alcohol aparece como una de las causas principales de accidentes automovilísticos, así como la invasión de carril contrario, giros indebidos, el exceso de velocidad y desatender señales de tránsito, según entrevista realizada al Comisionado General Roberto González. Los factores de riesgo fueron, entre otros, ingesta de alcohol, exceso de velocidad, y no usar casco de protección en caso de motociclistas y cinturón de seguridad en caso de vehículos. (La Prensa, 2016).

Los hombres jóvenes son el grupo con más riesgo

En el 2015, los hombres conductores entre las edades de 16 a 35 años, fueron el grupo con más muertes y lesiones. En cuanto a los pasajeros, los hombres entre el mismo rango de edad representan las víctimas de muertes, sin embargo, las mujeres pasajeras entre 21 a 35 años fueron quienes resultaron con lesiones. Los hombres peatones entre 11 a 40 años han fallecido en las vías públicas, mientras que las mujeres entre 21 a 35 años han resultado lesionadas. Aunque el porcentajes de personas que han sido mayoritariamente víctimas de accidentes de tránsito son jóvenes, los peatones adultos mayores hombres de 61 años o más, representó en 2015 el grupo poblacional más afectados en las vía pública.

Si se analizan las estadísticas de decesos por calidad de participante, los conductores son el grupo más en riesgo de sufrir accidentes de tránsito, principalmente quienes llevan motocicletas, camionetas y automóviles. Los ciclistas no representan un grupo significativo en las cantidades de muertes por accidentes.

Tras la peligrosidad y el incremento acelerado de los accidentes de tránsito en Nicaragua resulta prioritario realizar un recorrido sobre sus causas y secuelas, principalmente cuando se ha convertido en la primera causa de mortalidad en el país, lo cual nos obliga a enfocar el análisis desde el punto de vista epidemiológico como un problema de salud pública (Zepeda, 2013).

Un problema de salud pública

De acuerdo a Zepeda (2013), esa catalogación (problema de salud pública) responde a cuatro elementos. Primero, la magnitud: los accidentes de tránsito se posicionan como la primera causa de muerte en el país. La trascendencia, ya que no solo afecta a las víctimas, la familia y el entorno sufren. El factor económico si el accidentado no muere. Y el último factor –el más obvio pero el menos tomado en cuenta– es que afecta a toda la sociedad.

El IEEPP (Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas) analizó, en el 2013, tres hospitales y encontró que el 90% del presupuesto del Manolo Morales, Aldo Chavarría y Lenín Fonseca era gastado en un 90% para atender a víctimas de accidentes.

Los accidentes de tránsito son una problemática que preocupa debido a los impactos sociales y económicos. Las estrategias para afrontar la problemática deben radicar en el compromiso de todos los sectores de la sociedad y sobre todo en el compromiso individual de cambio de actitud para construir una cultura vial responsable.