Altagracia y Moyogalpa dialogan sobre masculinidad hegemónica

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Más de 40 hombres y mujeres de los municipios de Altagracia y Moyogalpa, en Ometepe, reflexionaron sobre los comportamientos de la masculinidad hegemónica y las diferentes manifestaciones de violencia que viven en sus localidades a partir de investigaciones desarrolladas por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP).

Dayra Valle, subdirectora de IEEPP, explicó que “este es un espacio de reflexión que hemos organizado para estos hombres y mujeres con el objetivo de aportar a los procesos de deconstrucción de las masculinidades hegemónicas y la prevención de la violencia en el país”.

Agregó que IEEPP previo a las visitas que está realizando desarrolló dos estudios, el primero denominado “Desmitificando la masculinidad hegemónica en Nicaragua” y, el segundo “Violencia contra las mujeres: percepciones, realidades y pistas para el cambio”.

Para Valle, con estas presentaciones se “desea poner a la orden del público información oportuna y de calidad que permita profundizar el debate sobre una epidemia global, pero sobre todo, encontrar pistas para transformar de raíz la violencia que hace víctimas a las mujeres y convierte en prisioneros a los hombres”.

En el taller se cuestionaron los mitos y realidades sobre el ser hombre y ser mujer en ambos municipios y los justificantes que utilizan los hombres para ejercer acciones de violencia contra las mujeres.

De acuerdo a los y las participantes, los mitos posicionados en el imaginario colectivo tienen que ver con que los hombres no lloran, las mujeres están hechas para los quehaceres del hogar, el hombre es hombres y cae parado donde sea, las mujeres son el sexo débil, entre otros.

Así mismo identificaron rasgos de la masculinidad hegemónica como la paternidad irresponsable, la cosificación del cuerpo de las mujeres, y el ejercicio de poder y control de parte de los hombres para con su pareja.

Al reflexionar sobre la violencia contra las mujeres y los tipos de violencia que se viven, destacaron que los sistemas de justicia retardan los procesos cuando se quiere denunciar algún caso y, que esto limita y desincentiva la denuncia de las manifestaciones de violencia.

Este espacio se dio en el marco del proyecto Promoción de una cultura de paz en la familia y la comunidad desde una masculinidad con enfoque de género en Nicaragua, con la participación de la Red de Mujeres de Ometepe y la Asociación Movimiento de Jóvenes de Ometepe.