Las cédulas son un documento de identidad ciudadana, con ellas podemos reconocernos como nicaragüenses, podemos hacer transacciones en diferentes instituciones privadas, podemos viajar a Honduras, El Salvador y Guatemala sin pasaporte, podemos solicitar servicios en cualquier institución pública, -porque como nicas pagamos los impuestos que las hacen funcionar-. Pero lo más importante es que somos sujetos de derechos ciudadanos, es decir que tenemos el derecho de demostrar que somos ciudadanos y recibir las prerrogativas que nos da el hecho de ser nicaragüenses.
Ante la situación actual de falta de entrega de cédula a miles de ciudadanos que protestan, una pregunta obligada es, ¿Por qué razón el Consejo que organiza elecciones, tiene que tener la responsabilidad sobre la emisión de cédulas?, ¿Qué tiene que ver organizar elecciones con entregar cédulas? Votar es uno de los derechos ciudadanos que podemos realizar mostrando la cédula, pero le aseguro que Usted y yo usamos la cédula más seguido para ir al banco que para votar.
Y el problema no es tanto que no es lógico que el Consejo sea quien administre ese proceso, sino que una gran demanda de la cédula se activa para las elecciones, cuando el Consejo tiene que estar preparando el proceso electoral, entonces no le presta la debida atención a la emisión de cédulas, que más que un requisito para votar en un derecho ciudadano fundamental, entonces el derecho de contar con una identificación ciudadana se detiene en el tiempo electoral, y te impide además votar. ¿Es eso correcto?
Es increíble que en un país con 5 millones de habitantes, existan problemas de cedulación. La cédula es para la ciudadanía la prueba fehaciente que pertenece a una sociedad y con ese documento, como ya dijimos, tiene la posibilidad de demandar derechos y ejercer obligaciones.
Sumado al problema de la falta de eficiencia en la entrega de cédulas – si fuera eficiente todos tuviéramos nuestra cédula-, se agrega un elemento que ha venido sucediendo en las últimas elecciones, y es que cada día más se duda de la imparcialidad del Consejo Electoral. Según las encuestas de opinión pública, uno de los peores calificados es el CSE, tanto por el nivel de partidización de sus magistrados, como por su falta de eficiencia en la producción y entrega de cédulas, y ya no digamos las dudas sobre los resultados de las elecciones municipales del 2008.
Pero asumamos que el Consejo Supremo Electoral no es partidario ni ineficiente, la pregunta es, ¿Por qué tengo que esperar que pasen las elecciones para obtener mi cedula, si son dos procesos diferentes? Soy ciudadana todos los días, no solo el 6 de noviembre.
¿Podría ser que el Consejo, por su naturaleza considera que en realidad no soy ciudadana sino que soy un voto? ¿Le importará al Consejo si no puedo cambar un cheque o hacer un reclamo en Unión Fenosa?, ¿Le importa al Consejo si quiero ir a Honduras y no tengo pasaporte? Parece que no! Y Entonces, ¿Qué debemos hacer?, pues lógicamente protestar y reclamar la cédula.
Lamentablemente en este país se considera la protesta ciudadana como una protesta ideológica u opositora. ¿Si reclamo un derecho soy oposición? Eso es absurdo, ese argumento se usa para desmovilizar a la ciudadanía que se quiere alejar de los partidos políticos que sienten lejanos a su realidad y demandas, y por tanto disuadirnos a los y las ciudadanas para que reclamemos nuestros derechos para que no nos coloquen al lado de la oposición.
Tenemos derechos, tenemos deberes y tenemos autoridades que los deben cumplir y hacer cumplir. Nuestra obligación es demandar que esas autoridades cumplan con su responsabilidad, y si no funciona, pues busquemos una solución que responda a nuestras demandas. El Consejo Supremo Electoral NO puede seguir administrando el proceso de cedulación como lo está haciendo, tiene que cambiar o lo tenemos que cambiar.
En otros países existen institutos de cedulación, o son administrados por el registro de las personas, no sé cuál sería la mejor opción, sin embargo creo que ya deberíamos comenzar a conversar sobre ello, ver qué experiencia exitosa es la que más se acerca a nuestra realidad.
Mientras tanto, exigí tu derecho, no te quedes callado o callada, porque como dice el CENIDH, derecho que no se defiende es derecho que se pierde!