El programa insignia del Gobierno de Reconstrucción y Unidad Nacional, conocido como Hambre Cero, ha superado algunos señalamientos realizados por diversos estudios externos pero sus problemas fundamentales persisten luego de cinco años de iniciado.
Esta es la conclusión general del informe “Hambre Cero: Avances y Desafíos, Tercer Informe de Evaluación del Programa Productivo Agropecuario”, que el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, IEEPP, ha producido sobre el recorrido del también denominado Bono Productivo Alimentario entre los años 2007 y 2010.
La investigación, confiada a la especialista Ana Quirós, concluye que el gobierno no alcanzará las metas de cobertura fijadas. De acuerdo a las cifras del MAGFOR y del Ministerio de Hacienda y Crédito Público la cantidad de familias pendientes es superior a las cantidades alcanzadas entre 2007 y 2010. La meta final de cubrir a 100 mil familias en el quinquenio 2007-2011 sólo sería posible si se realizan esfuerzos extraordinarios de distribución en un año electoral.
Destaca que en cada año Hambre Cero ha padecido sub-ejecución de los fondos asignados al Bono Productivo Alimentario, BPA. El menor nivel de sub-ejecución ocurrió en el 2007 (5.7%). Para el 2009 había empeorado hasta el 49.1% y en el 2010 alcanzó el 37.5%, a pesar que cada vez se disminuyó la asignación presupuestaria gubernamental. El fenómeno ha sido más acentuado en los primeros nueve meses de cada año (enero-septiembre) y luego se han observado acciones forzadas y compras aceleradas entre octubre y diciembre, con los consecuentes riesgos para la calidad de la ejecución y la necesidad de recurrir a compras de emergencia.
Enfoque de género no se encuentra
Por otro lado, el impacto de la intervención de Hambre Cero no ha alcanzado “su po¬tencial máximo y por tanto, las posibilidades de cumplir con las metas con calidad y llenar los compromisos internacionales, in¬cluyendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular el Objetivo 1 de reducir la pobreza extrema y el hambre”.
La nueva investigación del IEEPP encuentra que “el Programa, si bien está dirigido a las mujeres, carece de un enfoque de género que las empodere y busque cambiar las relaciones y rol tradicional de hombres y mujeres en las zonas rurales. Más bien, traslada a las mujeres más responsabilidades, incluyendo la de sacar a su familia de la pobreza, sin trabajar los derechos y necesidades de las mujeres”.
Lo anterior fue reforzado por la comentarista Edurne Larracoechea, del Grupo Venancia, quien en una investigación realizada en tres municipios de Matagalpa encontró que Hambre Cero no empodera a las mujeres ni desarrolla un enfoque de género. Más bien concentra más responsabilidades en las mujeres beneficiadas y que los resultados del Bono se dedican a la familia.
El estudio propone un conjunto de recomendaciones a las autoridades del Programa Productivo Alimentario para que su efectividad, alcance, nivel de apropiación y eficacia mejoren en el futuro próximo. Algunas son que se revisen los criterios de selección de las familias beneficiadas, se establezcan coordinaciones entre diversos programas y entidades del estado que desarrollan iniciativas similares o complementarias a Hambre Cero, y se desarrolle un enfoque de género para erradicar el enfoque “familista” que actualmente presenta el programa.
Garantía de economía de subsistencia
Este aspecto fue comentado por la economista independiente Martha Yllescas, quien consideró que las prácticas actuales de Hambre Cero garantizan la división económica en Nicaragua: de un lado la agropecuaria exportadora y del otro, un gran cúmulo de familias en la subsistencia y sin posibilidades de ingresar al mercado con posibilidades de éxito.
Como evidencias mencionó dos aspectos anecdóticos. El primero es que las beneficiarias se quejan porque las gallinas que han recibido provenían de granja. Esta especie “no sabe empollar los huevos”, dijo Yllescas. El otro caso es el dilema de las mujeres: ¿le dan el maíz de la percela a su cerdo o a sus hijos?
El tercer informe “Hambre Cero: Avances y Desafíos” fue presentado a la sociedad nicaragüense junto con el estado actual del Objetivo 1 de los ODM, durante el martes 20 de septiembre de 2011, a las 02:00 de la tarde, en el Hotel Barceló Managua.
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