Los partidos políticos son actores de primer orden en la democracia, algunos expertos incluso afirman que la fortaleza de la democracia es similar a la fortaleza de los partidos políticos que participan en las elecciones, y que logran asientos en la Asamblea Nacional.
Los partidos son el fundamento de la institucionalidad democrática. La ciudadanía elige a los diputados en los comicios electorales, ellos a su vez seleccionan a los magistrados que organizan las elecciones, a los magistrados que imparten justicia, a los contralores que velan por el uso del dinero público, a los procuradores de derechos humanos, y a otros más.
Entonces de la calidad de diputados depende la calidad de los principales funcionarios del Estado. Porque si un diputado es sumiso, es comprable- o ciego, sordo y mudo-, el sistema entero se corrompe.
Ya sabemos que los diputados vienen del seno de los partidos, por lo tanto la ciudadanía debe vigilar que los partidos cuenten con personas de una probada integridad para ir como candidatos o candidatas a la Asamblea. En algunos países, para garantizar candidatos con reconocida trayectoria, tienen el mecanismo de elección uninominal, se eligen candidatos individualmente y no por lista, así se castiga a aquellos que no han sido exitosos en la representación de sus electores o en la comunicación con sus votantes.
Hay países que para fortalecer la calidad de los candidatos realizan elecciones primarias, es decir, primero se hacen elecciones internas para escoger a los mejores de cada partido. Tanto la elección uninominal como las primarias no resuelven el problema por si solas, debe existir una verdadera voluntad de los líderes de ser honestos con sus propios simpatizantes y no arreglar las cosas para que se beneficien sus allegados, pero la práctica de la sana competencia interna es un incentivo para ser mejores políticos y mejores futuros diputados.
Los buenos candidatos y candidatas surgen de partidos sólidos, que tienen reglas claras de funcionamiento, que no tienen un dueño al que todos obedecen, con líderes de diferentes edades, sexos, razas, religiones, que representen la variedad de sectores que tiene nuestra sociedad. Eso permitiría el debate constructivo y la renovación del liderazgo cada cierto tiempo, con nuevas ideas y nuevas propuestas.
Pero, además, un buen partido debe tener la capacidad de comunicarse con la gente, saber cuáles son los problemas que los aquejan y poder legislar en favor del desarrollo de los diferentes grupos a los que representan, lo que deberían demostrar rindiendo cuentas de su gestión, y de esa manera seguir obteniendo su respaldo.
Es de todos sabido que en nuestro país hay diputados, de los diferentes partidos, que nunca han presentado una iniciativa de ley, hay diputados que solamente aprietan el botón a la hora de votar, no participan de los debates, no se preparan, no conversan con los implicados en las leyes que se están discutiendo. En cambio, hay otros que estudian, conversan, proponen. Lamentablemente a todos se les paga igual y a la hora de votar, votamos por la lista completa.
¿Cómo hacemos para votar por los que sí trabajan? Mientras no tengamos la elección uninominal, lo que nos queda es pedir cuentas a los partidos y a los diputados de su gestión! De esa manera el partido tendrá que escoger mejor a los que coloca en cada asiento de la Asamblea Nacional. La elección de diputados es tan o más importante que la elección presidencial, y renovando la calidad de los diputados podremos tener una mejor democracia.
Nosotros podemos elegir a los diputados que luego van a elegir a los funcionarios del Estado, elijamos a los honestos, a los que trabajan, a los que respetan las leyes, a los que piensan en la gente, que quieren trabajan por el país y no se enriquecen a nuestra costa.
Está en nuestras manos cambiar este país, ejerciendo nuestro deber y nuestro derecho soberano de elegir a los y las mejores, no será de la noche a la mañana, pero si no comenzamos hoy, no habrá mañana. Votemos siguiendo nuestra razón y nuestra conciencia.
*Socióloga. Directora Ejecutiva del IEEPP