Con el compromiso de difundir una propuesta de reforma tributaria a nivel nacional el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP), la Coordinadora Civil (CC) y el Instituto Nicaragüense de Investigaciones y Estudios Tributarios (INIET) crearon la “Alianza por la Reforma Tributaria”, para que la ciudadanía comprenda lo estratégico de avanzar hacia un sistema tributario progresivo que permita una redistribución justa y equitativa de la riqueza.
Una de las políticas económicas más importantes que tiene el Estado es la “fiscal”, dentro de la cual se encuentra la tributación, que se encarga de captar recursos con los que el Estado financia sus gastos e inversiones.
Estas tres organizaciones realizaron los días 11 y 12 de abril el “Primer Encuentro con Multiplicadores”, con 24 representantes de Chinandega, León, Managua, Masaya, Granada, Carazo, Rivas, Estelí, Rosita, Boaco y Chontales, que participaron en una capacitación sobre temas tributarios a cargo del economista Adolfo Acevedo.
El Presupuesto General de la República (PGR) 2011 se financia en un 77% de tributos, que a la vez representan el 92% de los ingresos totales, al margen de las donaciones y préstamos. No obstante, estos recursos son insuficientes para mejorar de manera real el gasto social, en particular las asignaciones a salud y educación básica y media, y las inversiones del Estado.
Un estudio reciente del Ministerio de Hacienda y Crédito Público estima que para 2010 el Estado dejó de percibir un 7.9% del PIB en exoneraciones y exenciones, es decir, C$10,741 millones de córdobas (unos U$ 501.9 millones de dólares).
En la estructura del sistema tributario de Nicaragua, el impuesto que más se recauda es el IVA —al consumo—, que tiene características regresivas por gravar de la misma manera a toda la población consumidora sin importar su capacidad económica. En cambio, el Impuesto sobre la Renta (IR), que es el único capaz de gravar directamente la capacidad económica de las personas, posee un menor peso en la totalidad de las recaudaciones.
La reforma tributaria que se plantea desde la sociedad civil apela a atacar estos vacíos con el fin de tener más recursos para invertir en educación, salud, infraestructura física y protección social para los más vulnerables, lo que en consecuencia atraerá mayor inversión privada nacional y extranjera que requiere el país para su desarrollo.




