RESUMEN DE NOTICIAS SOBRE DEFENSA Y SEGURIDAD EN CENTROAMERICA
 
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EL SALVADOR

 
 
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¡SE BUSCAN!
Los jovenzuelos buscados a nivel nacional son tipificados como “brazos armados” del crimen organizado, específicamente en el tráfico de drogas, robo de vehículos, sicariato, secuestros y trata de blancas, entre otros delitos.

En una galería, ubicada en las oficinas policiales, con un mensaje que dice “se busca”, figuran siete muchachos de semblante serio y miradas que provocan temor. Tienen leyendas en partes del cuerpo y números marcados en la frente.

Bajo las fotografías están sus “placas” que son los alias con que se les conoce en el bajo mundo. Ellos son: “El Puma”, “Fantasma”, “Duende”, “El Bat”, “Smuck”, “El Güero” y “Steven”.

La mayoría de estos jovenzuelos, burlaron un fuerte operativo policial realizado por la DGIC y “Cobras”, el domingo anterior, en el sector izquierdo de la colonia San José de El Pedregal de Comayagüela, atrás del campo de fútbol de la zona.

La DGIC informó a LA TRIBUNA, que los agentes ya actualizaron el perfil y manera de operar de los prófugos. También cuentan con fotografías y han realizado una serie de vigilancias, seguimientos de taxis y camionetas de lujo involucradas en varios ilícitos.

A criterio del personal de la Unidad Antipandillas, ahora ya no ligan al pandillero con “trabajos pequeños”, sino que guardan una relación estrecha con el crimen organizado.
“Los pandilleros ya no son mandados, sino que dirigen, coordinan acciones de narcotráfico, trata de blancas y asesinatos”, comentó un agente de la DGIC.

Las investigaciones establecen que la pandilla evolucionó para trabajar de manera profesional, en el sentido que ya cambiaron su tónica y dejaron de ser aquellos muchachos que andaban asaltando en los barrios con “pistolitas” y puñales.

Ahora están cometiendo delitos de altos calibres, en sus golpes donde se utiliza el factor sorpresa, porque se disfrazan como policías y abogados.

Fuente Original (LA TRIBUNA):

http://www.latribuna.info/news/45/ARTICLE/5504/2007-02-26.html
Noticia ingresada el 26 Feb 2007

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Radiografía de la instancia policial de donde salieron los acusados de matar a los diputados
Según las primeras declaraciones de los agentes que fueron ejecutados el día de ayer y que guardaban prisión por el cuádruple asesinato de tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano y su chofer, adentro de la División de Investigación Criminal (Dinc) se formó una unidad de policías para mantener una minuciosa vigilancia sobre los movimientos de los diputados.

Estos agentes sabían de su llegada al país y estaba enterados de su desplazamiento. Los vigilaron desde que cruzaron la frontera. A ellos los contactaron para realizar ese trabajo desde semanas atrás, y fue a través de un policía raso que sirvió de intermediario, relata la investigación.

Los agentes policiales sindicados del cuádruple asesinato: el jefe de la Sección contra el Crimen Organizado y antimaras, Luis Arturo Herrera López, los agentes José Adolfo Gutiérrez, Marvin Langen Escobar y el oficial tercero José López Arreaga, quienes formaban parte de una de las estructuras más controversiales y señaladas dentro de la PNC, la Dinc, la cual está integrada por 350 investigadores, bajo el mado de Víctor Hugo Soto Diéguez.

En febrero del año pasado, el procurador de los Derechos Humanos, Sergio Morales, señaló a la Dinc de ser la responsable de la limpieza social en el país.

Según la Oficina del PDH, de 2001 a 2005 se registraron 20 mil asesinatos, este último año se registraron 305 torturas. Los asesinatos, en su mayoría presentaron estrangulamiento, tiro de gracia, golpes, ataduras en los pies. Más del 60 por ciento de las víctimas pertenecían a maras, el resto eran personas sin antecedentes policíacos.

Morales cuestionó al jefe de la Dinc por la utilización de gorros pasamontañas.

La PDH responsabilizó a la Dinc, ya que el mayor número de denuncias se centraron en dicha unidad de investigación.

Años antes, organismos internacionales también señalaron a la unidad de investigación criminal como una oficina responsable de una serie de irregularidades en temas de la seguridad pública.

Los inicios de la unidad de investigaciones policíacas se remontan al año 1960. Esta unidad fue denominada Policía Judicial (PJ), la Comisión Interamericana de Derechos Humanos llamó a este ente “el escuadrón de la muerte” y le atribuyó graves violaciones a derechos fundamentales.

Uno de los primero jefes fue Manuel de Jesús Valiente. Junto a la PJ, explica el Remhi, funcionó el Comando 6, dirigido por Pedro García Arredondo.

En los años ochenta, la PJ fue reestructurada y pasó a ser Dirección de Investigaciones Técnicas (DIT).

En 1986, durante el gobierno de Vinicio Cerezo, de nuevo cambió de nombre: Brigada de Investigaciones Especiales y Narcóticas (BIEN).

En 1986, el BIEN se llamó División de Investigaciones Criminalísticas (DIC). Tras los Acuerdos de Paz se creó el Servicio de Investigación Criminal (SIC). El gobierno de Álvaro Arzú depuró a los agentes del SIC por estar implicados en violaciones a los derechos humanos.

Hace dos años se reestructuró la PNC y nació la División de Investigación Criminal (Dinc). De acuerdo con denuncias recibidas en la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos, la Dinc fue la unidad policial más señalada de realizar allanamientos ilegales, coacción, desapariciones forzadas, abuso de autoridad y hasta ejecuciones extrajudiciales. Las denuncias ascienden a más de 40.

Preludio de una Policía señalada

En diversas ocasiones, “elPeriódico” ha denunciado la existencia de grupos paralelos de policías dentro de la PNC, acusados de secuestrar, torturar y cometer ejecuciones extrajudiciales.

2 mil denuncias por abuso policial

Graves son las acusaciones que pesan sobre elementos que conforman la actual Policía Nacional Civil (PNC) a quienes sus víctimas, más de 2 mil, los señalan de abusarlos al momento de haberlos interceptado en la calle o casa.

El Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales de Guatemala (ICCPG) revela que en 2005 fueron reportados a la Oficina de Responsabilidad Profesional (ORP) 30 plagios cometidos por policías y 9 desapariciones forzadas.

En 2006, el delito de desapariciones forzadas se incrementó entre enero y mayo a 18 casos, y en enero de 2007, la Oficina del Procurador de los Derechos Humanos (PDH) ya cuenta con 6 denuncias contra agentes.

La complicidad con el narcotráfico es algo que también deja mal parada a las fuerzas de seguridad. Ana Lucía Morán, del programa Justicia Penal y Género del ICCPG, dice que una investigación demostró que existen 38 policías que son inspeccionados por este hecho. El informe de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas cita en su página 12 que tanto la Comisión Interamericana como la Oficina del PDH han señalado a elementos de la PNC por actividades del crimen organizado, narcotráfico, trata de personas, cuerpos irregulares, aparatos clandestinos y limpieza social.

ÓRDENES DE MILITARES

Tanto comisarios como agentes del cuerpo de seguridad civil se cuadran ante quienes, tras salir de las filas del Ejército, encontraron un puesto en las oficinas de la Dirección General de la PNC pese al impedimento establecido en los Acuerdos de Paz.

Del grupo de militares que ocupa puestos clave en la PNC, los tenientes coroneles tienen los cargos más altos: la Secretaría Privada, la Ejecutiva y la Inspectoría General.

Un informe de la Fundación Myrna Mack indica que desde que se formó la nueva PNC, en 1997, no se realizó un reciclaje minucioso de agentes y ahora están de regreso cientos de ellos que fueron vinculados al crimen organizado y a violaciones de derechos humanos.

A la PNC han arribado 30 militares llevador por el director de la PNC, Erwin Sperisen.

Fuente Original (EL PERIODICO)

http://www.elperiodico.com.gt/es/20070226/actualidad/37204/
Noticia ingresada el 26 Feb 2007

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Oposición acusa a gobierno de complicidad por asesinatos
Un líder opositor guatemalteco acusó hoy al gobierno de Óscar Berger de tolerar y encubrir a escuadrones de la muerte vinculados al crimen organizado, mientras el mandatario lamentó el asesinato el domingo de cuatro policías acusados por la muerte de tres diputados salvadoreños

"Estos grupos están operando con la complacencia de las autoridades", declaró líder opositor Otto Pérez, un general del Ejército guatemalteco en condición de retiro y quien es líder y candidato presidencial del Partido Patriota (PP, centro-derecha). "Nosotros tenemos información de cómo están estructurados y cómo operan estos grupos, con la complacencia de las autoridades", insistió.

En los años 90, poco antes de la firma de los acuerdos de paz de 1996, de los cuales fue suscriptor, Pérez fue jefe de inteligencia militar. Su experiencia en este campo le valió convertirse en el comisionado presidencial para la Defensa y Seguridad tras la asunción de Berger en 2004, pero al poco tiempo dimitió por diferencias con la cúpula oficial.

Pérez denunció que operan "dos escuadrones de la muerte" con vínculos con la Policía Nacional Civil (PNC) y el ministerio de Gobernación (Interior). Los policías asesinados el domingo integraban uno de ellos, afirmó.

Asimismo, anunció que hará la denuncia ante el Ministerio Público (MP) sobre la existencia de los dos "escuadrones de la muerte" para que investigue y aclare la situación.

Por su lado, hoy Berger responsabilizó a las autoridades penitenciarias por los asesinatos de los cuatro policías y lamentó el hecho porque "eran testigos claves para seguir el proceso de investigación" de la muerte de los diputados salvadoreños, integrantes del Parlamento Centroamericano (Parlacen) y miembros del derechista partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena).

El mandatario consideró que los agentes asesinados tenían nexos con el crimen organizado, por lo que podrían haber aportado valiosa información. "No dudamos que hay una guerra entre ellos (los grupos de narcotraficantes) que ha ocasionado la muerte de los cuatro policías", afirmó. Además, dijo que la responsabilidad de las autoridades de la cárcel de "El Boquerón", ubicada a unos 80 kilómetros al sureste de la capital, lo demuestra el hecho de que el comando que los ejecutó debió cruzar al menos ocho puertas para llegar hasta la celda de las víctimas.

Los policías asesinados eran el jefe de la sección de Crimen Organizado de la Dirección de Investigación Criminal (Dinc), Luis Arturo Herrera López, de 39 años, el oficial José Estuardo López Arriaga, de 28 años, así como los agentes José Adolfo Gutiérrez, de 36 años, y Marvin Escobar Méndez, también de 36 años. Estaban acusados de ser los autores materiales de los asesinatos de los diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano (Parlacen) Eduardo D’Aubuisson, William Pichinte y José Ramón González, y la de su custodio Gerardo Ramírez, el pasado 19 de febrero en la carretera que de Guatemala conduce a El Salvador.

Fuente original (EL PERIODICO):

http://www.elperiodico.com.gt/es/20070226/actualidad/37208/
Noticia ingresada el 26 Feb 2007

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El Salvador insta a Guatemala a seguir investigando muertes de diputados
El gobierno de El Salvador demandó hoy al de Guatemala que prosiga las investigaciones sobre el asesinato de tres diputados y un policía salvadoreños y ha pedido una "reunión" urgente para aclarar "el fondo de la situación".

El ministro de Seguridad y Justicia, René Figueroa, dijo, en rueda de prensa, que el asesinato de los cuatro policías guatemaltecos que estaban detenidos por el caso, es una acción que "a todas luces es un grave golpe a los esfuerzos de investigación".

Los cuerpos de los ex agentes ya fueron retirados de la prisión El Boquerón, ubicada en Cuilapa, Santa Rosa. El ministerio Público ordenó la retirada de los cuerpos del penal a una morgue de la ciudad, afirmó un vocero de bomberos Voluntarios, Óscar Sánchez.

Figueroa agregó que las acciones tienen que ver "con estructuras del crimen organizado en algunas unidades de La Policía Nacional Civil de Guatemala".

Esta postura fue reforzada por el presidente de Guatemala, Óscar Berger, quien aseguró este lunes que la guerra entre el crimen organizado está detrás de los asesinatos de cuatro policías implicados en la muerte de tres diputados salvadoreños y su chofer y responsabilizó a las autoridades penitenciarias.

"No dudamos que hay una guerra entre el crimen organizado y las mafias, que ha ocasionado esta muerte violenta de cuatro testigos muy importantes" para esclarecer la muerte de los tres diputados al Parlamento Centroamericano (Parlacen) y su chofer la semana pasada, dijo el mandatario.

Investigación a profundidad

René Figueroa dijo que el caso "no puede quedar sin esclarecimiento, no puede quedar impune y queremos que se investigue a profundidad el homicidio. Necesitamos y queremos conocer explicaciones y respuestas sobre el asesinato de estos cuatro policías guatemaltecos implicados en el homicidio de nuestros compatriotas".

Reiteró que tanto en El Salvador como en Guatemala "hay abiertas varias líneas de investigación" y que el hecho del asesinato de los cuatro policías "no puede ni debe detener las investigaciones, debe continuar abierto el caso para la pronta aplicación de la ley".

Por otro lado, y a criterio del ex dictador guatemalteco Efraín Ríos Montt, la ejecución en el interior de una prisión de los agentes fue planificada. "La acción fue premeditada, bien planificada", afirmó a la prensa este día Montt, quien gobernó con mano de hierro entre 1982 y 1983.

Por ello, el candidato presidencial del Partido Patriota (PP), Otto Pérez Molina, responsabilizó hoy al ministro del Interior, Carlos Vielmann. "Hay dos grupos que se encargan de este tipo de trabajos y que operan con el consentimiento y complicidad, uno del ministro de Gobernación (Interior) y el otro del director y un subdirector de la Policía Nacional Civil (PNC)", aseguró a la agencia AFP, Pérez Molina.

Audiencia urgente

El ministro de Seguridad de El Salvador subrayó que "las preguntas y las respuestas están en Guatemala y nosotros esta mañana hemos solicitado una audiencia para que se pueda llevar a cabo una reunión, a la brevedad posible, en la ciudad de Guatemala con el ministro de Gobernación, el director de la policía y el fiscal general. Nosotros esperamos respuestas".

"Lo más importante", anotó, "es conocer la verdad, los móviles que llevaron al asesinato de los salvadoreños y conocer como es que se da el homicidio de estos policías que estaban detenidos en ciudad de Guatemala".

Figueroa expresó que "nos parece sumamente preocupante y grave que una estructura tan delicada de seguridad haya sido infiltrada por el crimen organizado".

Informó de que el presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, poco antes de viajar hoy a EUA, conversó por teléfono sobre la situación con su homólogo de Guatemala, Oscar Berger, mientras otros funcionarios de ambos países hacían lo propio, con el mismo fin.

Figueroa estuvo acompañado en la rueda de prensa por el fiscal general de El Salvador, Félix G. Safie; el director de la Policía Nacional Civil (PNC), Rodrigo Ávila; el vicecanciller, Eduardo Cálix, y otros funcionarios.

Ávila afirmó que el asesinato de los policías guatemaltecos al interior de una cárcel de máxima seguridad no podría haber ocurrido sin la intervención de "alguien con poder" y señaló que han trascendido versiones contradictorias sobre la forma como ingresó al penal un comando de hombres armados para ejecutar el homicidio.

"Lo más obvio en este momento es que las personas que cometieron el homicidio tienen un nivel de influencia al interior de las estructuras policiales o penitenciarias o de Estado, que son los que están enquistados allí, como lo estaban los cuatro sujetos (asesinados) y los tres que andan fugados", expresó Ávila.

Fuente Original (LA PRENSA):

http://archive.laprensa.com.sv/20070226/lodeldia/20070226/8215.asp
Noticia ingresada el 26 Feb 2007

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